miércoles, 22 de agosto de 2012

Dos territorios parias

[De pronto vi a mi Europa Central en la inesperada vecindad de América Latina, dos límites de Occidente situados en extremidades opuestas, dos territorios descuidados, despreciadas, abandonados, dos territorios parias; y las dos partes del mundo más profundamente marcadas por la experiencia traumatizante del barroco. Digo traumatizante porque el barroco viajó a América Latina como el arte del conquistador, y a mi país llegó de la mano de una Contrarreforma particularmente sangrienta, lo cual incitó a Brod a llamar a Praga "la ciudad del mal"; vi dos partes del mundo iniciadas en la misteriosa alianza del mal y la belleza. Conversamos y de pronto vi un puente plateado, etéreo, tembloroso entre mi pequeña Europa Central y la inmensa América Latina.]

Milán Kundera. El Telón. 2005

martes, 7 de agosto de 2012

Saber y no saber

[Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe: He aquí el verdadero saber.]

Confucio

sábado, 4 de agosto de 2012

Las Crisis

[No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a si mismo sin quedar superado. Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El problema de las personas y los países es la pereza para encontrar salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.]

Albert Einstein

martes, 17 de julio de 2012

La muerte

[Durante un instante la muerte se soltó a sí misma, se expandióa hasta las paredes, llenó todo el cuarto, y se alongó como un fluido hasta la sala de estar contigua, ahí una parte de sí misma se detuvo a mirar el cuaderno que estaba abierto sobre una silla, era la suite número seis opos mil doce en re mayor de Johann Sebastian Bach compuesta en cóthén y no necesitó haber aprendiddo música para saber que fue escrita, como la nona sinfonía de beethoven, en la tonalidad de la alegría, de la unidaa de los hombres, de la amistad y del amor. Entonces sucedió algo que nunca visto, algo no imaginable, la muerte se dejó caer sobre las rodillas, y piernas, y pies, y brazos, y manos, y una cara que escondía entre las manos, y unos hombros que temblaban no se sabe por qué, llorar no será, no se puede pedir tanto a quien siempre deja un rastro de lágrimas por donde pasa, pero ninguna de ellas suya.]

José Saramago. Las intermitencias de la muerte. 1998

lunes, 16 de julio de 2012

La puerta de la desgracia

[En el mismo instante el sudor amontonado en las cejas corrió de golpe sobre mis párpados y los recubrió con un velo tibio y espeso. Tenía los ojos ciegos detrás de esta cortina de lágrimas y de sal. No sentía más que los címbalos del sol sobre la frente e, indiscutiblemente, la refulgente lámina surgida del cuchillo, siempre delante de mí. La espada ardiente me roía las cejas y me penetraba en los ojos doloridos. Entonces todo vaciló. El mar cargó un soplo espeso y ardiente. Me pareció que el cielo se abría en toda su extensión para dejar que lloviera fuego. Todo mi ser se distendió y crispé la mano sobre el revólver. El gatillo cedió, toqué el vientre pulido de la culata y allí, con el ruido seco y ensordecedor, todo comenzó. Sacudí el sudor y el sol. Comprendí que había destruido el equilibrio del día, el silencio excepcional de una playa en la que había sido feliz. Entonces, tiré aún cuatro veces sobre un cuerpo inerte en el que las balas se hundían sin que se notara. Y era como cuatro breves golpes que- daba en la puerta de la desgracia.]

Albert Camus. El extranjero. 1942

miércoles, 11 de julio de 2012

Tengo un Arma

Paco Mufote en el monólogo
"Tengo un arma" por La Nave  (29/Jun/2012)
 Still Image por Alan Márquez

martes, 10 de julio de 2012

Las manos sucias

[¡Cómo te agarras a tu pureza, pequeño muchacho! Y bien ¡Continúa siendo puro! ¿Para qué servirá eso y para qué te has metido entre nosotros? La pureza es una idea de fakir y de monje. Ustedes, los intelectuales, los anarquistas burgueses, la toman como pretexto para no hacer nada. No hacer nada, permanecer inmóviles, apretar los codos contra el cuerpo, llevar los guantes, puestos! Yo tengo las manos sucias. Hasta los codos. Yo las he manchado con mierda y con sangre.]

Jean Paul Sartre. Las manos sucias (Les mains sales). 1948