martes, 27 de septiembre de 2011

Me duele este sueño

- Me duele este sueño
- ¿De qué manera?
- De la manera que las cosas cambian, de la forma que el silencio se apropia de todo.
- ¿Y a dónde llega con todo esto?
- A ningún lado, es una tautología. Es el miedo de verme de una forma diferente. Creo que podría matar.
- ¿Por qué cree que podría hacerlo?
- Por que lo he soñado.
- Eso no significa que lo vaya hacer, es sólo una manifestación de sus inquietudes y deseos.
- Eso no significa que no pueda hacerlo.
- ¿Por qué querría hacerlo?
- Porque me duele, me duele este sueño.

Fragmentos. Alan Márquez Lobato.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

La deshumanización de la humanidad

[Esta paradoja, cuyas últimas y más trágicas consecuencias padecemos en la actualidad, fue el resultado de dos fuerzas dinámicas y amorales: el dinero y la razón. Con ellas, el hombre conquista el poder secular. Pero —y ahí está la raíz de la paradoja— esa conquista se hace mediante la abstracción: desde el lingote de oro hasta el clearing, desde la palanca hasta el logaritmo, la historia del creciente dominio del hombre sobre el universo ha sido también la historia de las sucesivas abstracciones. El capitalismo moderno y la ciencia positiva son las dos caras de una misma realidad desposeída de atributos concretos, de una abstracta fantasmagoría de la que también forma parte el hombre, pero no ya el hombre concreto e individual sino el hombre-masa, ese extraño ser todavía con aspecto humano, con ojos y llanto, voz y emociones, pero en verdad engranaje de una gigantesca maquinaria anónima. Este es el destino contradictorio de aquel semidiós renacentista que reivindicó su individualidad, proclamando su voluntad de dominio y transformación de las cosas. Ignoraba que también él llegaría a transformarse en cosa.]

Ernesto Sabato. Hombres y Engranajes. 1951

viernes, 2 de septiembre de 2011

Monstruos y Abismos

“El que lucha con monstruos, debe  asegurarse de no convertirse en uno. Si miras durante mucho tiempo al fondo del abismo, el abismo terminará por entrar en ti”


Friedrich Nietzsche. Más allá del bien y del mal. Preludio de una filosofía del futuro . 1886
(Jenseits von Gut und Böse. Vorspiel einer Philosophie der Zukunft)

miércoles, 31 de agosto de 2011

Falso espíritu

A esta hora nos observa, nos va rodeando con su falso espíritu, con su desesperante agonía; se atrinchera en la oscuridad mientras percibe nuestros miedos. Se rie afanoso en la solemnidad de la noche, se olvida de su nombre mientras sonríe con ese aire de muerte. Se acerca con ese extraña melancolía absurda, con esa mirada fúnebre. Observa nuestra alma, la despedaza sin tenerla, se muere por destrozarla con sus manos marchitas, con sus colmillos deshechos. Ahí está, caminando impaciente, dando vueltas mientras su llanto le ahoga los sueños extintos y corroe sus entrañas podridas. Se ríe mientras se lamenta, se hiere con lo que queda de la membrana de sus garras, y es que no sabe a dónde ir ni qué hacer, tiene ese lamento sobre su espalda que le impide correr, por ello sólo nos observa deseando nuestra voz, deseando algo más que existir, deseando con su odio un poco de fe, maldito ser. Tiene en su mirada la vid de la traición y la mentira.

Por Alan Márquez Lobato

viernes, 26 de agosto de 2011

Volver a los 17

[Volver a los 17
Después de vivir un siglo
Es como descifrar signos
Sin ser sabio competente
Volver a ser de repente
Tan frágil como un segundo
Volver a sentir profundo
Como un niño frente a Dios
Eso es lo que siento yo
En este instante fecundo.

Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra
Hay si ..., si ..., si ...

jueves, 25 de agosto de 2011

No importa cuánto lo desees

[Pero no importa cuánto lo desees o quieras, la semilla crecerá y será un árbol de durazno. Puedes desear o querer uno de manzanas o uno de naranjas pero siempre llegará ser uno de durazno.]

Oogway. Kung Fu Panda (2008)

miércoles, 24 de agosto de 2011

Los ojos del mudo

Paco Mufote e Isabel Orizaga en la obra
Los ojos del mudo (23/Nov/2010)
Still Image por Alan Márquez

martes, 23 de agosto de 2011

¿Por qué escribir?

[Cada cual tiene sus razones: para éste, el arte es un escape; para aquél, un modo de conquistar. Pero cabe huir a una ermita, a la locura, a la muerte y cabe conquistar con las armas. ¿Por qué precisamente escribir, hacer por escrito esas evasiones y esas conquistas? Es que, detrás de los diversos propósitos de los autores, hay una elección más profunda e inmediata, común a todos. Vamos a intentar una elucidación de esta elección y veremos si no es ella misma lo que induce a reclamar a los escritores que se comprometan.

Cada una de nuestras percepciones va acompañada de la conciencia de que la realidad humana es "reveladora", es decir, de que "hay" ser gracias a ella o, mejor aún, que el hombre es el medio por el que las cosas se manifiestan; es nuestra presencia en el mundo lo que multiplica las relaciones; somos nosotros los que ponemos en relación este árbol con ese trozo de cielo; gracias a nosotros, esa estrella, muerta hace milenios, ese cuarto de luna y ese río se revelan en la unidad de un paisaje; es la velocidad de nuestro automóvil o nuestro avión lo que organiza las grandes masas terrestres; con cada uno de nuestros actos, el mundo nos revela un rostro nuevo. Pero, si sabemos que somos los detectores del ser, sabemos también que no somos sus productores. Si le volvemos la espalda, ese paisaje quedará sumido en su permanencia oscura. Quedará sumido por lo menos; no hay nadie tan loco que crea que el paisaje se reducirá a la nada. Seremos nosotros los que nos reduciremos a la nada y la tierra continuará en su letargo hasta que otra conciencia venga a despertarla. De este modo, a nuestra certidumbre interior de ser "reveladores" se une la de ser inesenciales en relación con la cosa revelada.