miércoles, 13 de septiembre de 2006

Pensamientos

Dónde quedan esos pensamientos perdidos y sin aroma, radicales templarios sin escrúpulos o acorazados protectores de Dios, en ese laberinto absurdo que se entreteje en los sueños del infame poeta. 

El silencio se agota como la estela que va dejando la tibia mirada sin importar los pasadizos sombríos cubiertos de melancolía o de trágicos pensamientos de locura; no se deslucen los sentimientos, cansados de repetir los destellos que apuntaron al cielo con ánimo de gloria y la magia que suscita el encanto de la vida, de aquel espíritu que transforma la agonía en poemas.

Sí, la verdad resplandece sobre el pensamiento más puro, y su luz es más encantadora que el universo entero, sólo entonces la palabra cobra vida en el corazón del inocente.

Alan Márquez Lobato

Ave

Julián, California. Fotografía: Alan Márquez. 2006

miércoles, 6 de septiembre de 2006

Estrellas Danzarinas

[Yo os lo anuncio: es preciso llevar aún algún caos dentro de sí para poder engendrar estrellas danzarinas. 

Yo os lo anuncio: aún se agita algún caos en vuestro interior.]

Así hablaba Zaratustra. Nietzsche

martes, 5 de septiembre de 2006

Junio 8 de 2004

Se me apetece el silencio de tu voz, el recuerdo antiguo de las soledades abruptas que algunas vez oscurecieron los cielos. Vengo con el cansancio del tiempo y con la ingenuidad de la era perdida, busco los sollozos de mis palabras y poco es lo que se puede decir con las entrañas retorcidas, de alguna melancolía o de el trabajo arduo que se genera en mi corazón. Si supiera reír un momento, pero poco he aprendido de los sentidos que rodean los espejos del hombre o de las profundidades de algún pensamiento; busqué la razón del ser y no pude más que entretejerme en laberintos de simplicidades y conveniencias.

Los recuerdos se burlan de mí, la tristeza se abandona en mi pecho, el aire es irrespirable, el dolor consume mis sueños agonizantes. Dónde está mi vida... porque se ha perdido en la nada, por ese patetismo absurdo y hueco, hemos de sufrir nuestra sangre nuestro cuerpo. Sigue pasando el tiempo, sigo escuchando sus pasos sordos, tibios, deprimentes, mi alma se adormece moribunda, cansada de ser...triste.

Alan Márquez Lobato

En un tiempo

Se dice que en un tiempo, donde las olas estallan sobre el viento transformando el eco de las horas en un extraño adorno divino, más allá del cielo y de todo espacio, lloran los sueños vencidos por la ausencia, tendidos sobre los recuerdos, buscando en el infinito rincón... el mínimo indicio de esperanza.

Alan  Márquez Lobato

viernes, 1 de septiembre de 2006

Yumeji

Maldito el hombre

[Maldito el hombre que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová]

Jeremías 17:5

Abismos

El alma incendiaria no produjo ningún estupor en el hombre, atrincherado se volvió a si mismo para contemplar lo que en un momento de luto habría llamado la ausencia eterna. Desquebrajado y sin ánimo de seguir soñando saltó a aquel abismo desconocido incluso para la oscuridad. En ese instante el aire transformó su mirada en una mágica y aprisionante estela de recuerdos sin nombre, pudo ver blancos soles envueltos de una luz calcinante que estremecía cada parte de su cuerpo y que por impulso del agobio, sentía como si fuese devorado por la aurora del tiempo, perdido en algún espacio desconocido, en un espacio del caos. Su alma pronto se transformó en una espora del universo, consumiéndose una y otra vez.

Alan Márquez Lobato

El Árbol

Julián, California. Fotografía: Alan Márquez.  2006